Hemos reunido las dudas más frecuentes que nos llegan en cada consultoría. Si después de leer todavía te queda algo en el aire, hablamos. Sin letra pequeña, sin trampas.
Lo primero que querrás saber: cuánto tarda, cuánto cuesta de tu tiempo, y qué pasa el primer día.
Máximo 15 días desde la firma. El día 1 hacemos el diagnóstico de tu consulta, durante las semanas 1 y 2 implementamos los 4 pilares y entrenamos la IA con tu enfoque clínico, y al día 15 tu sistema ya está funcionando en real.
No hay tutoriales eternos ni cursos que estudiar: nosotros construimos, tú solo apruebas.
Ninguno. Nos encargamos de toda la implementación, integraciones, configuración y entrenamiento. Si sabes usar WhatsApp, ya sabes lo suficiente.
Tu trabajo es contarnos cómo funciona tu consulta. El nuestro, montar el sistema para que refleje eso.
Aproximadamente 3 horas repartidas en 15 días: una llamada inicial de 45 minutos, dos sesiones de revisión de unos 45 minutos y una sesión final de activación. El resto del trabajo lo hacemos nosotros en paralelo.
Integramos con lo que ya tienes siempre que sea posible. Trabajamos sobre tus herramientas actuales, no las reemplazamos por sistema. En la consultoría inicial revisamos tu stack y diseñamos el ecosistema alrededor de él.
Una vez activo, cómo conviven la IA y tú. Hasta dónde decide ella, y dónde decides tú.
No, y nunca pretenderá hacerlo. La IA gestiona lo administrativo, las dudas frecuentes, el seguimiento y las ventas. Las consultas, los planes y el criterio clínico siguen siendo 100% tuyos.
La IA está diseñada para liberarte, no para reemplazarte. Es como tener un equipo administrativo, un comercial y un asistente de seguimiento, todo en uno.
La IA detecta cuándo un caso requiere intervención humana y escala automáticamente. Tú decides el nivel de control: desde "que filtre todo y yo apruebo cada respuesta" hasta "que actúe sola y me avise solo en emergencias".
Sí, completamente. Entrenamos la IA con tu tono de voz, tu vocabulario habitual, tu enfoque clínico y los matices propios de tu consulta. Además, puedes ajustar comportamientos específicos en cualquier momento.
Tienes acceso a todas las conversaciones en tiempo real. Si detectas algo a mejorar, lo ajustamos y la IA aprende. Durante el primer mes hacemos revisiones semanales en caliente para afinar el sistema.
Para temas críticos (consultas clínicas complejas, casos sensibles), la IA siempre escala al humano antes de responder.
La pregunta que más se repite: ¿cómo lo van a recibir mis pacientes? Te lo contamos sin adornos.
La transparencia es importante: tus pacientes saben que están hablando con un asistente. Lo presentamos como "el asistente de [tu nombre]", de forma honesta.
Lo que descubrimos trabajando con consultas reales es que los pacientes valoran tener respuesta inmediata a las 23:00. La experiencia es tan fluida y útil que lo perciben como un plus de servicio, no como una pega.
Justo al contrario. Al liberarte de tareas repetitivas, recuperas energía para lo que de verdad importa: la consulta en sí. La IA se ocupa del "hola, ¿tienes hueco?" para que tú llegues fresco a la sesión que cambia la vida de tu paciente.
Solo los necesarios para el funcionamiento del sistema: información de contacto, historial de conversaciones, citas y datos del plan nutricional que tú decides compartir. Cumplimos con la normativa de protección de datos (RGPD) y firmamos un contrato de tratamiento de datos contigo.
Siempre tiene esa opción. La IA detecta cuándo un paciente quiere hablar contigo y te lo escala al instante. Tú sigues siendo el referente: la IA es el puente, no el muro.
Las preguntas que nadie hace en la primera llamada, pero que todo el mundo piensa.
Porque cada consulta es distinta y porque no creemos en ofrecer paquetes genéricos. En la consultoría gratuita entendemos tu caso, vemos qué pilares encajan contigo y te damos una propuesta a medida.
Si el precio es lo único que te frena, podemos hablar de eso al final. Pero la conversación importante es si tiene sentido para tu consulta, no cuánto cuesta.
Te lo explicamos sin rodeos en la consultoría. Lo que sí podemos adelantarte: nuestro modelo se basa en que el sistema te funcione tan bien que no quieras irte, no en atarte con cláusulas. Sin letra pequeña.
Trabajamos con un compromiso claro: el proyecto funciona desde el día 1 o ajustamos lo que haga falta para que funcione. Si en algún momento no estás satisfecho, lo hablamos cara a cara y buscamos solución.
Llevamos +2 años trabajando con muchos sectores antes de decidirlo. Descubrimos que el nutricionista es quien más valor extrae de la IA: carga administrativa enorme, atención al paciente constante, y una dependencia personal del profesional que asfixia el crecimiento.
La especialización nos permite tener un contexto clínico y operativo que ninguna agencia generalista puede igualar. Cuando hablamos contigo, no partimos de cero: ya conocemos tu mundo.
Si tu duda no está aquí, o si quieres validar cómo encajaría todo esto en tu consulta concreta, hablemos. 30 minutos, sin compromiso.
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